Cuánto ruido hay en la noche
en especial cuando mis voces no callan
cuanto dolor hay en el aire
en especial cuando el cielo se apaga
incluso respirar es difícil a ratos
pensando en que extraño tu olor
no hay comparación a una cintura ajena
pero tampoco esperanza en este dolor
grosera la vida por enseñarme a palos
que los límites duelen y ayudan
que no soy malo por sentir agobio
aunque a veces me sienta un bodrio